Aprendiendo a convivir con
ARTRITIS REUMATOIDE

Quien padece de artritis reumatoide sabe lo difícil y doloroso que puede ser realizar tareas cotidianas como abrir un frasco o una puerta. Además, luchar contra el dolor durante todo el día puede ser agotador y provocar que los síntomas se agraven. Sin embargo, es posible vivir en armonía con esta condición.

La artritis reumatoide es el tipo de artritis autoinmune más común. El sistema inmunitario del cuerpo comienza a reaccionar contra sus propios tejidos, lo que provoca una inflamación significativa en las articulaciones.

Es una enfermedad crónica que se asocia con discapacidad progresiva permanente cuando no se diagnostica o trata adecuadamente.

Se presenta a cualquier edad, incluso en niños y adolescentes, pero es más frecuente entre los 30 y 50 años. También es más habitual en mujeres que en hombres.

Generalmente se presenta de forma gradual con dolor e inflamación de las pequeñas articulaciones de las manos y las muñecas, aunque puede afectar hombros, codos, rodillas, tobillos y dedos de los pies. Provoca fatiga, debilidad y rigidez en las articulaciones. En algunos casos puede haber afección de la piel, nervios, ojos, pulmones y corazón.



La enfermedad requiere que su especialista tenga un alto grado de sospecha. Para su diagnóstico, el Reumatólogo requiere conocer los síntomas de forma detallada y realizar una exploración física integral. Para su control es fundamental realizar un diagnóstico temprano.

El manejo de cada paciente debe realizarse de forma individual ya que es cambiante y dinámico.

¿Se puede evitar la deformidad y tener buena calidad de vida?

El diagnóstico temprano y adecuado dirigido por un especialista reumatólogo modifica el curso de la enfermedad y evita las deformidades. El paciente debe acudir de forma periódica a sus citas y no modificar o suspender el tratamiento sin avisar a su médico. Los pacientes que siguen adecuadamente estas reglas tienen un pronóstico favorable y evitan complicaciones de la enfermedad.

Vivir con artritis reumatoide y tener una buena calidad de vida es posible. El seguimiento regular con su Reumatólogo es clave para un control adecuado de la enfermedad y reducir el riesgo de daño articular.

  • Dr. Ángel Alejandro Castillo Ortiz
  • Reumatólogo.
    Ced. Esp. 9722707. UNAM.

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    Hospital Faro del Mayab. Consultorio 802, calle 24 s/n. Santa Gertrudis Copó.

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