Meningioma Cerebral ¿Qué tan grave puede ser?
El cerebro es uno de los órganos principales del cuerpo, y sin duda el órgano de mayor complejidad.
Los síntomas del meningioma varían en función del sitio donde se origina, además, son tumores de crecimiento lento, por esto dan fundamentalmente síntomas de compresión lenta del tejido cerebral. Son un tipo de tumor que crece a lo largo de muchos años, con lo que los síntomas pueden aparecer lentamente.
Aunque la mayoría no progresa con rapidez, su ubicación condiciona el impacto clínico. Un nódulo pequeño en la convexidad frontal puede pasar desapercibido años, mientras que un centímetro de tumor junto al nervio óptico genera síntomas tempranos por compresión directa.
Síntomas neurológicos que delatan su presencia
El problema del tumor cerebral originado en meninges se basa principalmente en su crecimiento dentro del espacio limitado en la bóveda craneana.
Conforme se expande, surge dolor de cabeza progresivo, opresivo, y es peor al despertar, convulsiones focales, visión borrosa si los nervios ópticos son muy sensibles a la presión, déficit motor o sensitivo cuando el meningioma se aloja sobre la corteza motora o parietal, alteración del olfato y cambios de personalidad en lesiones del lóbulo frontal.
Estos signos de alarma justifican una valoración urgente, sobre todo si se presentaron de manera aguda y sin causa aparente.
El tratamiento quirúrgico es la primera línea en meningiomas sintomáticos o de crecimiento documentado. La resección completa, incluyendo la inserción dural, ofrece la mejor cura en lesiones benignas.
Cuando la localización invade senos venosos, nervios craneales u otras áreas del cerebro importantes para el funcionamiento del día a día, el especialista puede dejar un remanente microscópico para evitar déficit funcional severo.
El pronóstico depende de la edad, la extensión de la resección y el subtipo histológico. Con la neuroimagen moderna y la mejora en técnicas microquirúrgicas, la mayoría de los pacientes mantiene independencia funcional.
La neurorehabilitación posoperatoria aborda déficit motor o de lenguaje, si como consecuencia, dejara secuelas.