¿Te duele el apéndice? No dejes que un pequeño dolor se convierta en algo grave
El apéndice es un tubo delgado en el abdomen inferior derecho. Se sitúa en el punto de encuentro entre el intestino delgado y el intestino grueso.
Cuando está inflamado puede poner la vida en riesgo debido a la elevada posibilidad de reventar y liberar bacterias en el abdomen, resultando en una infección generalizada. Así, es importante estar atento a los primeros signos de inflamación.
La apendicitis es una inflamación súbita del apéndice que, sin tratamiento, puede derivar en una perforación y complicaciones graves. Cada año miles de cirugías de urgencia confirman que detectar los signos a tiempo marca la diferencia entre la recuperación y el riesgo vital.
La apendicitis aguda es la causa más común de dolor en el apéndice. Se produce cuando el apéndice se inflama y se llena de pus. La inflamación suele deberse a una obstrucción, como un cálculo fecal, que bloquea la abertura del apéndice, lo que permite que las bacterias se multipliquen rápidamente.
Debes prestar atención si presentas alguno de estos síntomas:
•Dolor repentino que comienza alrededor del ombligo y se desplaza hacia la parte inferior derecha del abdomen
•Náuseas y vómitos
•Pérdida de apetito
•Fiebre
•Hinchazón en el abdomen
El dolor suele intensificarse en unas pocas horas y el movimiento puede agravarlo, lo que obliga a las personas a buscar atención médica urgente.
La apendicitis crónica es una afección menos común en la que el apéndice se inflama durante un período prolongado. A diferencia de la apendicitis aguda, los síntomas suelen ser más leves y pueden aparecer y desaparecer, lo que dificulta el diagnóstico.
Esta afección puede ser causada por una obstrucción parcial o una infección leve que persiste sin provocar un episodio agudo completo.
El tratamiento más común para la apendicitis es la extirpación quirúrgica del apéndice, conocida como apendicectomía. La apendicitis no avisa con sutilezas, y saber identificar sus síntomas puede salvar tu vida.