- Dr. Arsenio E. Hernández Flota
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Cirujano Pediatra
Ced. Prof.1120711 UADY Ced. Esp.3171735 SECTOR SALUD
Clínica de Mérida. Consultorio 109
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Cirujano Pediátra, Dr. Arsenio E. Hernández Flota @arsenio_hdez
Las amígdalas, también llamadas anginas, son dos pequeñas masas de tejido que se encuentran en la parte trasera de la garganta. Cuando están inflamadas, se pueden ver a simple vista pidiéndole a tu hijo que abra la boca.
Esta cirugía es de corta estancia, es decir, que tu hijo regresará a tu hogar el mismo día de la operación. Hay dos principales razones para extirpar las amígdalas en niños: la primera es cuando son muy grandes y bloquean la respiración, especialmente al dormir. Esto puede causar ronquidos y problemas de sueño que afectan el aprendizaje y la salud.
El síndrome de apnea obstructiva del sueño se debe al aumento de tamaño de las amígdalas que ocasionan que cuando el niño está dormido obstruyan la entrada de aire, produciendo ronquido, respiración bucal y pausas respiratorias.
Estas pausas pueden durar varios segundos y ocurrir múltiples veces durante la noche provocando microdespertares, empeorando la calidad del sueño y pudiendo tener consecuencias sobre la salud como falta de atención y concentración, bajo rendimiento escolar, retraso del crecimiento y somnolencia diurna.
La segunda es cuando las infecciones de amígdalas suceden muchas veces. Se sugiere la cirugía si un niño tiene más de 7 infecciones al año, o 5 infecciones en dos años.
La cirugía para quitar las amígdalas se plantea en niños a partir de 3-4 años para mantener la función defensiva de la vía respiratoria durante los primeros años de vida y porque en ocasiones las amígdalas pueden disminuir de tamaño cuando el niño crece mejorando los síntomas.
Los días posteriores a la operación, el niño puede presentar un dolor de garganta intenso que le impida comer y beber, por lo que es muy importante administrar medicamentos para el dolor y asegurar una adecuada ingesta de líquidos para evitar que el niño se deshidrate.
Se recomiendan alimentos fríos y de fácil masticación: yogures, gelatinas, helados, fruta triturada.
Se trata de la salud de tus pequeños. Ponla en las mejores manos.